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Los fallos más típicos al preparar café

No solo existen infinidad de recetas de café, si no que cada persona tiene su forma personal y favorita de prepararlo.

Sin embargo, a veces parece que no hay manera de conseguir ese sabor perfecto que podemos encontrar en las cafeterías o casa de amistades.

Pero claro, si no has estudiado para ser barista, es difícil adivinar por que puede estar saliéndote mal tu café.

Ya sea por muy amargo, poco intenso o con un regusto extraño, todo el mundo necesita una pequeña ayuda para poder adivinar cual es el fallo que puede estar cometiendo a la hora de preparar esta bebida.

Errores en el café

Un fallo muy sencillo de cometer está en el tipo de café que compramos, ya sea por calidad o tipo de grano.

Comprar cualquier café

Como bien he explicado en otros artículos, no todos los cafés son iguales, varían sus sabores y aromas dependiendo de muchos factores.

Lo ideal es comprar café que haya sido tostado hace poco, por ello es importante fijarse en la fecha de producción de este café.

Con este dato, te puedo decir que es mejor el café de tiendas especializadas antes que el de supermercado ya que no pasa tanto tiempo esperando en las estanterías y en estas tiendas suelen cuidar más su tratamiento.

En cuanto cual es el grano de mejor calidad, entonces deberías decantarte por el arábica, que puedes encontrarlo de diferentes orígenes, productores y variedades para que se adapte a tu gusto personal.

El café torrefacto

El café torrefacto, ese café excesivamente tostado y con un sabor realmente amargo y poco saludable.

Ya hablé más en profundidad sobre el en este artículo, es un café al que se le añade azúcar durante el proceso de tostado, lo que le da ese característico sabor a quemado.

El café ya molido

Es cierto que no todo el mundo puede tener un molinillo en casa para poder moler el café al gusto y necesidades de su cafetera.

Pero también que el mejor sabor del café se consigue con granos enteros y moliéndolos con un molinillo de muelas justo antes de preparar nuestro café.

Obviamente, esto incluye los cafés en capsulas o solubles, son cafés que pierden propiedades al quedar tanto tiempo envasados desde su tueste. Si te interesa saber más sobre la molienda, atento a este artículo.

Errores de preparación

Es importante tener una buena materia prima, pero también tener un método de preparación adecuado a esta.

Errores en la molienda

Cada cafetera tiene un tipo de molienda necesaria, como ya explique en este articulo, por tanto usar un café ya molido o molerlo de forma errónea para el tipo de cafetera que estés usando va a evitar que este suelte todos los sabores y aromas.

También es importante que el molinillo esté en buen estado, si no muele todos los granos de forma homogénea, tendrás el café molido irregular y por tanto inadecuado para cualquier cafetera.

Prueba a cambiar tu receta

Ya decía que cada uno tiene su receta personal a la hora de tomar café, ya sea la leche que le añades, el edulcorante o, incluso, el tipo de café que utilizas.

Sin embargo, si no estas del todo contento con tu receta, te animo a que pruebes otras recetas y otros tipos de café hasta dar con el sabor ideal para tu paladar.

Errores relacionados con el agua

A pesar de que uno pensaría que el ingrediente más importante es el café, no hay que menospreciar el agua con el que este se infusiona.

Ojo a la proporción de café y agua

Esto también se reduce a que la receta no es la adecuada, pero al final, el café es una infusión y, como tal, tiene mucha importancia la cantidad de agua utilizada durante la preparación.

Puedes buscar diferentes recetas e ir probando hasta que la proporción de agua sea la ideal para ti, pero la que se recomienda es utilizar 7 gramos de café por cada taza que vayas a preparar.

Tienes que tener en cuenta que en las cafeteras espresso, y en las de cápsulas también, los primeros segundos del proceso de extracción son en los que el agua extrae los mejores sabores y aromas del café.

Si estas pensando en hacer cafés largos o americanos, en vez de alargar la extracción, prueba a echar agua caliente al café ya extraído.

El agua del grifo, no es la mejor

Cualquiera diría que lo normal es usar el agua del grifo, no solo es más accesible si no que además es lo más cómodo.

Sin embargo, la calidad del agua es realmente importante a la hora de preparar el café, si vives en una zona donde la calidad del agua sea mala o con altos contenidos de cal, esto se transmitirá en el sabor del café.

No solo el agua tiene que estar limpia y libre de impurezas si no que tiene que tener una dureza de entre 17 y 85 mg por litro.

Lo ideal en lugares con agua dura o muy dura es usar agua embotellada de mineralización débil, mejorará el sabor del café y además evitarás depósitos de cal en la cafetera.

¿Pones el agua fría?

Lo más común es echar el agua directamente, del grifo o, si es necesario, la botella al depósito de la cafetera.

Sin embargo este es un error que puede no solo acortar la vida de nuestra cafetera, concretamente la italiana, si no que también hay riesgo de quemar el café.

Mejor es coger la cantidad de agua necesaria y calentarla en una olla antes de verterla en la cafetera, así además el café se hará mucho más rápido.

Errores de almacenaje

No solo depende de la receta utilizada para conseguir el mejor café, si no también de como guardemos nuestro café.

Almacenaje de café

Los expertos suelen recomendar comprar el café en grano, en pequeñas cantidades que vayas a tomar en las semanas siguientes.

Si compras cinco paquetes, van a quedar en tu despensa durante un tiempo exagerado, en vez de en la repisa del súper.

Al comprar en pequeñas cantidades y en grano, te aseguras de que el tostado es lo más reciente posible y de forma que nos extraiga los mejores sabores y aromas.

Ten un recipiente hermético en el que guardar los granos y mantenlo en un lugar oscuro, fresco y seco.

¿Pones el café en la nevera?

No tengo claro de donde salió el mito que lo ideal es guardar el café en grano o molido en el frigorífico, pero no solo es mentira, si no que además puede ser perjudicial para tu café.

En la nevera es más probable que absorba no solo humedad si no sabores y olores de otros alimentos que puedas tener guardados.

Y creo que a nadie le gustaría que saliese su café con sabor al pescado que compraste para cenar.

Errores con la cafetera

Ya sabes como evitar que el café sepa mal según el grano y el agua, pero la cafetera también tiene capacidad para estropearnos el café.

¿Usas la cafetera correcta?

Existen infinidad de cafeteras en el mercado y cada persona se adapta a la cafetera que se puede permitir.

Sin embargo, cada cafetera esta diseñada para hacer un tipo de café diferente, las cafeteras espresso o italianas están pensadas para cafés cortos e intensos mientras que las de filtro o eléctricas o de émbolo nos aportan cafés largos y con sabores más complejos.

En esta parte no suele entrar el café de cápsulas a disputa ya que depende de la capsula consigues un tipo de café u otro.

Pero es importante aprender a usar la cafetera que tengas para el tipo de café que quieras preparar o conseguir una cafetera acorde a tus gustos.

¿Prensas el café?

En esta parte creo que es culpa de lo que vemos en las cafeterías o en las series de televisión, pero salvo que estés usando una cafetera espresso, jamás debes prensar el café.

El café molido debe quedar suelto pero con la superficie uniforme ya que así se mezcla mucho mejor con el agua y ayuda a que el sabor y el aroma se extraiga a la perfección.

Al prensar el café solo consigues que el agua tenga mucha dificultad para poder pasar y, por tanto, salga más lento el café, lo que puede provocar que se queme o se amargue demasiado.

¿Cierras la tapa de la cafetera?

Esto solo se aplica a la cafetera italiana, pero los expertos hablan de mantener la tapa de dicha cafetera abierta mientras el agua empieza a calentar.

Dejando la cafetera en una llama de baja intensidad, se mantiene la tapa abierta hasta que el café empiece a subir, y es entonces cuando se puede cerrar.

Errores de mantenimiento

Además de saber usar nuestra cafetera también hay que saber cuidarla para sacarle su máximo rendimiento durante muchos años

Asegúrate de limpiar la cafetera

A veces se nos olvida que las cafeteras no solo necesitan un aclarado rápido después de preparar el café.

Las cafeteras necesitan un limpiado a fondo cada cierto tiempo para evitar la acumulación de bacterias y cal.

En caso de tener cafetera italiana, también hay que revisar si las gomas y filtros están en perfecto estado, ya que también pueden alterar el sabor del café.

Te dejo aquí como limpiar correctamente tus cafeteras:

La cafetera es muy vieja

Aunque cuides tu cafetera con mimo y cariño y le realices el mantenimiento necesario, todo tiene una fecha de jubilación.

A veces no llega con cambiar alguna pieza que empiece a flojear, si no que las juntas ya no funcionan como deberían o el motor empieza a no dar la potencia suficiente.

En casos como estos no puedo recomendar otra cosa que no sea darle un bonito entierro a tu cafetera y conseguir otra.

Otros errores

Por supuesto, el café y el agua no son las únicas variables para un café de buena calidad, todo influye a la hora de tomar esta bebida.

¿Qué le pones al café?

Te has molestado en conseguir el café de mejor calidad, molerlo a la perfección para la cafetera que has aprendido a usar y extraerlo con la cantidad y calidad de agua ideal.

Pero luego decides echarle otros productos de baja calidad, que alteran la calidad del café que te has preparado y pueden llegar a estropear el sabor.

Obviamente puedes añadir a tu café lo que quieras, pero asegúrate de no estar echando productos de baja calidad o sabor mediocre ya que elimina todo el esfuerzo para hacer que el café sea delicioso.

La taza es importante

Suena un poco ridículo que la taza pueda influir en el sabor, pero como ya mencione en este artículo, la forma de la taza está diseñada para sacar el máximo partido al sabor y aroma del café.

Claro que al final depende del gusto personal de cada persona, pero si prefieres tomar el café corto, la calidad de este se verá afectada si los sirves en una taza demasiado grande.

Y si lo tienes que tomar por el camino, utiliza vasos de papel o un termo, como los que te sugerimos en este artículo.

Pero evita a toda costa los vasos de papel, no solo mantienen el calor, si no que se pueden deformar con este y pueden acabar cayéndosete encima y haciéndote quemaduras graves.

El café, recién hecho

Este es el pecado de los distraídos, del que soy culpable, me preparo el café, bien caliente y delicioso, para acabar olvidándome de él hasta que está completamente frio.

Recalentarlo es desde luego una opción, pero con el conocimiento de que este va a alterar el sabor de este café.

Lo ideal es tomarlo templado, según tu propia tolerancia al calor, y desde luego que no olvidárselo durante horas hasta que está congelado.

Déjalo enfriar un poco

Hablaba de tolerancia al calor, pero si que es cierto que por más que tu lengua pueda soportar el calor del café, no deberías tomarlo demasiado caliente

No solo evitas saborear por completo esta bebida, si no que puede provocarte problemas gastrointestinales e incluso pequeñas quemaduras en la boca o el estómago.

Lo mejor es tomarlo a temperatura corporal, como mucho unos 37 grados, pero con prepararlo y esperar a que lo puedas tomar sin que te duela, llega.

Y estos son todos los consejos que tengo para darte hoy, desde luego que siguiéndolos todos no volverá a salirte un café malo.

Salvo que te despistes y se te quede frío o se te queme, pero bueno, un error humano lo tiene cualquiera.