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Café de Colombia: La región de Santander

Aunque lo primero que pensamos al escuchar Santander es en la ciudad de Cantabria, lo cierto es que también existe un Santander en Colombia.

Y además es uno de los departamentos famosos por la producción de su café de gran calidad y denominación de origen, al igual que el café de Huila.

En todas las provincias de Santander se puede encontrar la presencia de café, con 53.017 hectáreas en los 75 municipios.

Los primeros puestos a nivel producción los ostenta El Socorro, junto a otros municipios cercanos, con unas características muy particulares y una tecnificación del 99.9%.

Gracias a este municipio, Santander llegó al sexto departamento en área y el séptimo en producción a nivel nacional con un 5.51% de la producción y 695.000 sacos por año.

La cultura del café en Santander

La actividad cafetera del departamento de Santander está formada por 32.929 familias que se reparten entre 38.351 fincas, generando unos 42.000 empleos directos en la zona rural.

Esto ha permitido que se creen hasta 1012 veredas, lo que aquí consideraríamos pequeños pueblos, en las zonas rurales en torno a la cultura del café.

Un forma increíble de poder conservar las zonas rurales con trabajos y, además, un café de muy buena calidad.

En total, en Santander, hay 53.017 hectáreas cultivadas con café, lo que representa el 23% de la producción agrícola de todo el departamento.

Así es como se convierte el café en la actividad que más superficie utiliza, generando muchos puestos de trabajo como mano de obra, y convirtiendo el café en el producto con mayor explotación del sector agropecuario de Santander.

Este sector, gracias a su gran popularidad, es el segundo más importante del departamento, justo por detrás del petróleo y los combustibles.

Cenicafé: La tecnología al servicio de la calidad

El Cenicafé es el Centro Nacional de Investigaciones de Café, una organización con el fin de estudiar los aspectos relacionados con las fincas, la cosecha, el beneficio, la calidad del grano, el manejo y la utilización de los subproductos de explotación cafetera además de los recursos naturales de la zona cafetera colombiana.

Además de estudiar todo esto, esta organización se encarga de desarrollar nuevas tecnologías con investigadores especializados en las áreas más importantes del cultivo del café.

Y todas estas tecnologías se adoptaron en Santander, lo cual les llevó a tener un 97.64% de las variedades resistentes a la roya del café, una de las principales enfermedades que pueden sufrir los cafetales, y que puede ser fatal para la economía de la finca.

La roya es una enfermedad causada por un hongo que afecta principalmente a las hojas del cafeto, tornándolas color naranja, y afecta a la planta evitando que esta pueda hacer la fotosíntesis, con lo que a la larga, acabará por morir, y por supuesto, no producirá cerezas de café, o en caso de que las produzca, serán de muy baja calidad.

Todo esto ha llevado a este departamento a ser líderes y un ejemplo a nivel nacional e incluso mundial.

Con certificados de la ICA en el año 2012 declarando cuatro de los municipios, El Socorro, Palmas del Socorro, Páramo y valle de San José, como Área de Baja Prevalencia de Roya.

Santander es la única región del mundo que puede presumir de este título, lo cual es una razón de orgullo para los productores de esta región.

Café de Santander: ¿Es tan bueno?

La primera Denominación de Origen Protegida llegó a Santander en 2014, siendo la denominación de origen para el Café de Santander y otorgada por la Superintendencia de Industria y Comercio.

Sin duda un reconocimiento justo debido al crecimiento que el sector cafetero ha tenido en este departamento.

Todo un sello de identidad, gracias a los esfuerzos colectivos de los cafeteros de Santander, que vincula así el Café de Santander con un sello de calidad.

Esta calidad esta representada en características únicas de la región, tanto el componente humano como el cultural y de tradición.

Y, como no, el resultado de un cultivo bajo sombra con las prácticas más cuidadas y una recolección minuciosa.

Así es como Santander es reconocido por sus cafés de especialidad además de ser el lugar con más programas de certificación y verificación.

Con más de 28.000 hectáreas y 13.000 cafeteros con la condición de café especial, el café de Santander ha conseguido abrirse la puerta a mercados internacionales y, con esto, mejorar sus precios y beneficios.

¿A qué sabe el café de Santander?

Como todas las denominaciones de origen, el Café de Santander se reconoce por tener un perfil muy concreto.

Para empezar se caracteriza por una taza limpia y un cuerpo medio-alto y balanceada, la acidez media y sabores dulces, herbales, frutales y con ligeras sensaciones cítricas.

Una taza sensorialmente agradable y con fragancias y aromas con notas dulces, herbales, florales e incluso notas achocolatadas y con matices a nuez.

La historia del café de Santander

El café no es originario de Santander, de hecho, historiadores cuentan que fue introducido por jesuitas en 1730.

Sin embargo, existe una leyenda sobre mitad y finales del siglo XIX en las que el Padre Romero llegó a Santander.

Este cura católico pedía a los penitentes sembrar matas de café, según se cuenta todavía en Santander, así se rezaban los padrenuestros y avemarías en busca de la redención.

De este modo se esparcían semillas por todas las montañas santandereanas, sin importar su localización, extendiendo el cultivo a toda la región.

Por supuesto, no se sabe cuanto hay de mito y de verdad, como en todas las historias de este estilo, pero es una historia que aún a día de hoy no se ha perdido.

Y no solo eso, si no que fue una de las épocas más prósperas para la economía de Santander ya que fue el polo de la exportación del café.

Aunque para 1850 llego la denominada Gran Expansión, en la que el cultivo del café se extendió desde Santander y el norte de Santander hasta el centro y occidente de Colombia.

Durante el siglo XIX sufrieron alguna crisis con los precios por la especulación durante la década de 1870.

Pero para inicios del siglo XX, Colombia seguía teniendo a Santander como una de sus protagonistas en cuanto a producción cafetera, con un 80% de la producción.

Tras todas estas crisis de la caficultura en Santander, llegaron los cambios en las producciones cafeteras, tanto la optimización a la hora de exportar el café como un mayor auge en los pequeños productores de las zonas rurales.

Y así llegó hasta nuestros días, siendo uno de los productores más importantes de toda Colombia, con una cultura cafetera formidable y un cuidado por su mundo rural que nos traen un café de denominación de origen digno de probar, al igual que los cafés que podemos encontrar en México.